San José de Apartadó tendrá toda la ayuda necesaria por parte de Alburquerque

San José de Apartadó tendrá toda la ayuda necesaria por parte de Alburquerque

Como ya contábamos hace unos días, San José de Apartadó es una comunidad de paz hermanada con Alburquerque desde 2006. Ahora necesitan toda la ayuda necesaria para que se les escuche y se sepa fuera de sus fronteras todos los problemas que están teniendo en su zona, Colombia.

Ayer estuvimos en la Casa de la Cultura de Alburquerque para conocer más a fondo su problemática y cómo están viviendo esta situación. Estuvimos con Mari Paz Vergel, técnico de proyectos de Musol, con Ángel Vadillo, alcalde de Alburquerque, y con Gloria Sosa, la persona encargada de movilizar a distintas asociaciones y al ayuntamiento para que este y hasta el propio alcalde se comunique, mediante una llamada o carta, con el gobierno colombiano para hacerle saber lo que esta población está sufriendo.

Gloria, gran conocedora de todos los problemas que están viviendo, nos contaba que de unos 1.500 habitantes que eran al principio, en muy poco tiempo han pasado a ser solamente unos 300. Siendo desplazados a otros lugares y atacados por paramilitares que los explotan, les roban la comida y sus animales, siempre promovidos por temas de interés económico. Estos conflictos con las organizaciones más poderosas surgen en gran parte por la riqueza que tiene ese lugar en minerales y plantas como la palma americana que sirve de biodiésel.

Aunque que se diga que Colombia a firmado la paz, no es así, los grupos paramilitares siguen actuando sobre las familias.

Vivir en paz

Se les llama comunidad de paz porque se muestran neutrales en todo el conflicto colombiano, estos vecinos no van de parte de unos ni de otros, simplemente quieren vivir sin problemas de ningún tipo. Tienen dentro de sus compromisos: No a la injusticia e impunidad de los hechos, no participar en la guerra directa o indirectamente, no portar armas, no manipular ni dar información a ninguna de las partes, no beber alcohol o sembrar cultivos ilícitos.

El alcalde, Ángel Vadillo, aclaró que lo que se le pide a Alburquerque y al resto de ciudades que quieren ayudar, no es una ayuda económica; se pretende hacer una presión internacional, que se demuestre su conocimiento fuera de Colombia y que llegue a oídos de todos. Pedir al gobierno colombiano y a todas las instituciones como la ONU que estén atentos para que no se produzca ninguna agresión a esta comunidad y a ninguna otra.

Vadillo aprovechó para mostrar todo su agradecimiento a la labor de Sosa: sin ella todo esto no hubiera sido posible.

Diferentes actividades

Acto seguido, se proyectaron varias diapositivas y un vídeo con imágenes de la zona, su día a día y lo que se quiere conseguir desde Musol. Mari Paz, delegada en Extremadura, nos indicaba que tienen varios proyectos en nuestra región: Alburquerque, Arroyo de San Serván, Medellín y Trujillo. También habló de las diferentes actividades que tendremos en nuestra localidad, agrupadas en distintos bloques: talleres de educación para el desarrollo en colegios e institutos, campañas en redes sociales y medios de comunicación, formación a políticos, técnicos y asociaciones para seguir con el hermanamiento y una exposición fotográfica en espacios sociales, entre muchas otras.

Categorías: Actualidad, Local