Grande, eterno, PAMPA

Grande, eterno, PAMPA

Alburquerque ya cuenta con una estatua en honor a su atleta más laureado, José María Pámpano. Ha sido inaugurada esta mediodía en un emotivo acto que supone el momento culmen de la jornada que la familia del gran Pampa le está brindando hoy al deportista. La estatua ha sido realizada por el escultor Pablo Lapeña y se alza majestuosa sobre una rotonda ubicada en la plaza Moreno Nieto, a escasos metros de las pistas de atletismo. En unos días tendremos ocasión de conocer todos los detalles de la obra de la mano de su autor, que ha dirigido unas palabras a los asistentes, junto a la alcaldesa, Marisa Murillo y la hermana de Jose, Rocío Pámpano. La cita ha contado con una gran multitud de vecinos, autoridades políticas locales y del mundo del deporte y otros ámbitos de la sociedad y vida pública. Todos han querido acompañar a Pampa, que ha vivido un auténtico vendaval de emociones marcadas como siempre, por su sonrisa.

Rocío, visiblemente emocionada por momentos, comenzó con un agradecimiento general a todos los presentes y quiso rememorar la historia y trayectoria de su hermano desde la niñez; «una lucha constante», la de mis padres, para que mi hermano no se viera distinto a los demás». Habló de su etapa en el colegio, en ADIFISA y junto a su entrenador, Agustín Rubio; «con el tiempo se convertiría en un tándem perfecto».

«Hermano, sé que seguirás con tu reparto eterno de sonrisas y abrazos»

Rocío Pámpano.
Rocío Pámpano.

Antes de que se descubriera la escultura también tuvo palabras de agradecimiento hacia el Ayuntamiento de Alburquerque, que «desde el primer momento han estado pendientes» y también a los operarios municipales «que han estado trabajando hasta última hora». Rocío terminó agradeciendo la predisposición del artista; «una persona comprometida, implicada y profesional».

«Un homenaje al esfuerzo, la constancia y la superación personal»

Pabo Lapeña fue el siguiente en intervenir para contar algunos aspectos de la escultura, cómo surgió la idea o las motivaciones principales que le llevaron a emprender el proceso creativo, de cuatro meses de duración. El escultor expresó que el proyecto «ha sido ideado, promovido y financiado íntegramente por la familia Pámpano Cillero» «Querían hacer una obra que perdurase en el tiempo».

Pablo Lapeña.

«Pretende ser un soporte para nuestra memoria colectiva»

Pablo Lapeña.

Habló del atleta como «una estrella que brilla con luz propia» y agradeció la confianza brindada por la familia a la hora de hacer una obra que calificó como «un homenaje al esfuerzo, la constancia y la superación personal».

Pablo confesó haber disfrutado del proceso de creación de principio a fin. Dijo que ha sido realizado completamente a mano y que el primer paso fue la creación de un original de barro basado en las fotografías que el alburquerqueño Pablo Falero realizó a Pampa durante sus entrenos. La figura está hecha en piedra artificial y ha supuesto una labor compleja y laboriosa. En este sentido agradeció el trabajo de Fermín Cantos en los aspectos mas técnicos y la colaboración del Ayuntamiento aportando un espacio público, un local para el montaje de la obra así como el transporte y la colocación, además de la preparación del entorno; «peana, rotonda y demás».

Una de las estampas más tiernas la protagonizó la hija del escultor, que tomó la palabra para anunciar que regalaría al atleta una réplica de la cabeza de la escultura, algo que maravilló todavía más a un Pampa completamente emocionado en todo momento.


Pámpano: «Nuestro mejor embajador»

La hermana de Pampa volvería a dirigirse a los presentes para agradecer la labor de Agustín Rubio, al que hicieron entrega de un bonito cuadro junto a su inseparable compañero. Además, entregaron una placa a la alcaldesa en señal de agradecimiento a todo el pueblo de Alburquerque. Marisa Murillo tomó la palabra para agradecer el gesto de la familia y comenzó haciendo un reconocimiento a Ángel Vadillo; «conoció ese proyecto de primera mano, ha tratado de llevarlo en el tiempo con todo el secreto que necesitaba para que todo saliera bien», expresó. «Lo ha acogido con mucho cariño, como ha acogido otros, lo ha hecho hasta el final».

Marisa Murillo.

Marisa también quiso destacar la labor de Ángel a lo largo de los años en el ámbito del deporte a través del PMD, de su director, Agustín Rubio y de los técnicos: «no es fácil dejar absoluta libertad para que ellos trabajen y eso solo lo ha hecho Ángel Vadillo». Se dirigió a él para decir que «necesitamos que siga trabajando».

La alcaldesa también agradeció el trabajo del escultor y se refirió a Pámpano como «nuestro mejor embajador». Expresó que su carrera ha sido tan especial «porque todo sale de su corazón». Habló de su «sonrisa constante y continua, su gesto amable con todos». Marisa también se dirigió expresamente a los padres y familiares del atleta para poner de manifiesto su labor «han luchado y trabajado mucho».

«Su carrera ha sido especial porque todo sale de su corazón».

Marisa Murillo.

Un día de emociones

La jornada sigue a estas horas con el vino de honor en Machaco, donde puede verse la exposición fotográfica del PMD. Además, hay prevista música en directo a cargo del compositor David Álvarez y el grupo local Los Pellicas.

A partir de ahora Alburquerque ya rinde homenaje constante a un auténtico símbolo, una leyenda viva que permanecerá siempre eterna.

Muy pronto, todas las fotos.

Categorías: Local
Etiquetas: Atletismo, Deporte